miércoles, 27 de marzo de 2019

Helmut Newton

Helmut Newton nació en 1920, bajo el signo de escorpio, en Berlín. Su padre era un acomodado fabricante de botones. El joven Helmut cursó estudios elementales hasta que las llamadas 'Leyes de Nuremberg', en plena época nazi, impusieron la separación de los niños judíos del resto de los alemanes. Su padre, a quien no agradaba la idea de su hijo de hacerse fotógrafo, lo envió al colegio norteamericano de Berlín, pero Helmut fue un alumno incorregible, interesado solamente en la natación, las chicas y la fotografía, de modo que pronto dejó el colegio.


En 1936 fue alumno de la fotógrafa Yva (Else Simon), que más tarde moriría en el campo de concentración de Auschwitz. Después de dos años de aprendizaje con esta gran retratista, Helmut Newton abandonó Berlín en 1938 y se dirigió a Singapur, donde encontró trabajo como reportero gráfico del Singapore Straits Times, del que fue despedido dos meses más tarde. En 1940, Newton arribó a Australia y sirvió cinco años en el ejército australiano como soldado raso.

Después del servicio militar abrió un pequeño estudio fotográfico en Melbourne. En 1948 se casó con la actriz June Brunell (Browne), que a partir de 1970 se dio a conocer como fotógrafa bajo el pseudónimo de Alice Springs e influyó considerablemente en su obra. A partir de mayo de 1961, Newton trabajó intensamente y con regularidad para la edición francesa de Vogue, la revista de moda que a lo largo de 25 años publicaría sus mejores fotos. También trabajó en esa época para las ediciones americanas, italianas y alemanas de Vogue, Linea Italiana, Queen, Nova, Jardin des Modes, Marie Claire y Elle.

El 23 de enero de 2004, Helmut Newton fallecía en un accidente de coche. El fotógrafo perdió el control de su Cadillac se comenta que debido a un ataque al corazón- y se estrelló contra el hotel Chateau Marmont de Hollywood (Los Ángeles), en el que se alojaba. 


































































Audrey Kawasaki

Audrey Kawasaki – Erotismo Inocente


Audrey Kawasaki nace el 31 de marzo de 1982 en Los Ángeles, aunque actualmente reside en Nueva York. Estudió pintura durante dos años  en el Pratt Institute en New York, dejándolo poco después sin acabar el grado. Conocida por sus pinturas e ilustraciones con una marcada carga erótica, Audrey nos deja un trabajo lleno de melancolía y sensualidad, que expresa a través de sus imágenes de jóvenes medio niñas medio mujeres que, con un vacío en su mirada, parecen posar con objetos que las atan al mundo real, aunque estos sean a veces en sí mismos desconcertantes.




Sus padres son de Japón -principal razón de su influencia sobre esta cultura- y desde niña empezó a dibujar manga, tiempo después se mudó a Nueva York para seguir con sus estudios en las artes.
Su estilo, a caballo entre el manga y el art nouveau, muestra imágenes inocentes y la vez eróticas creando esta preciosa contradicción entre lo atractivo pero a la vez inquietante acentuado más por la tonalidad pastel de todas sus obras.





Una de las cosas que llama más la atención es que sus trabajos están sobre madera, por palabras de la propia Audrey “el papel la intimida, es demasiado brillante”. Empezó con este peculiar material porque lo veía en la calles de la ciudad “desperdiciado” de ahí la idea de convertirlo en arte; aunque en estos días ya compra su propia madera más reciclar lo que encuentra.
El lienzo de sus óleos son láminas de madera que al pintar sobre ellas acaban formando parte de la obra dejando entrever las propias vetas de la madera.

Los elementos principales que encontramos en sus ilustraciones son obviamente a la mujer como también a la naturaleza (o figuras orgánicas propias del Art Nouveau). En un futuro no descarta pintar hombres, o por lo menos que acompañen a algunas de sus modelos.
Su página resume bien el estilo de sus obras: “Los temas que usa Audrey en sus trabajos son contradictorios en sí mismos, ilustraciones inocentes pero a su vez eróticas. Cada tópico es atractivo pero inquietante. Las figuras que ella presenta son seductoras y contienen un aire de melancolía.”